La chica de Potedaia

May

13

1. Son las once de la noche y llevo más de 4 horas hablando contigo. Los párpados se me cierran por el sueño, pero preferiría un millón de veces seguir hablando contigo a irme a la cama.

2. El teléfono suena, y reconozco tu voz aun sin haberla oído nunca antes… me quedo sin saber que decir.

3. Tamborileo sobre el suelo de linóleo con los pies descalzos. Sé que insinuaste que tú también lo sentías aun cuando yo no había dicho nada, pero de todos modos me tiembla el pulso al enviar el email, que es corto y conciso; sólo necesito dos palabras: “te amo”

4. Por fin apareces por la puerta de embarque, casi escondida detrás del carrito de aeropuerto y la maleta gigantesca. Ojos profundos y cabello alborotado; supe que eras única desde que te vi.

5. Tu mano bajo mi camiseta, y mi corazón que se convierte en un tambor fuera de control. Una hora flotando por primera vez en la eternidad del amor, y ya nunca más seré la misma… el corazón me aprieta en el pecho cada vez que te miro a los ojos.

6. Las palabras no pueden escaparse del nudo en mi garganta en la estación de taxis… me paso una semana llorando sin parar, y un año soñando con tu sonrisa cada noche.

7. Tus pies diminutos vuelven a bajar del avión para pisar el suelo del aeropuerto de Barcelona y siento que el alma se me sale del cuerpo cuando por fin siento el roce de tus cabellos contra mi mejilla otra vez.

8. La promesa queda flotando en el aire cuando te vas, y cada gota de sudor vale la pena porque al otro lado del océano está mi felicidad y estás tu, que eres el centro de mi universo.

9. Toda mi vida queda atrás, pero no vacilo y cruzo la puerta de embarque. Al otro lado está lo que más amo y deseo en el mundo… el paraíso lleva tu nombre.

10. Todo es diferente, pero estoy en casa… mi hogar está donde estás tú.

11. Pasan los meses y con cada hoja que cae del calendario un nuevo pétalo de amor surge en mi corazón, pues contigo vivo en una eterna primavera… el frío del invierno no penetra entre tus brazos.

12. Y entonces despierto, también en lunes, cinco años después para ver como tus palabras sin rostro se han transformado en el ángel que me cobija cada noche… tu ojos están cerrados y sé que duermes, pero eso no me detiene y te lo repito una vez más: “Esto es sólo el comienzo… llevo tu nombre grabado con fuego en el alma, para toda la eternidad”

No existen palabras ni idiomas suficientes para expresarte mi amor, pero sí un adjetivo: eterno.

Un commento per “Doce pasos hacia la eternidad”

  1. Phoenix Dice:
    18 May 2008 at 12:45 am

    No me canso de leerlo.. te amo

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